En un mundo en constante cambio, donde las incertidumbres y desafíos parecen multiplicarse, la necesidad de un crecimiento espiritual sólido y consistente se vuelve más apremiante que nunca. Es en este contexto que surge la iniciativa «Creciendo Consistentemente», un espacio diseñado para aquellos que buscan profundizar en su fe y desarrollar el carácter de Cristo en cada aspecto de su vida.
CREEMOS que la Biblia es la Palabra de Dios escrita, la única infalible (incapaz de equivocarse), inspirada verbalmente, y con autoridad sobre nuestras convicciones y conducta.
CREEMOS que hay un solo Dios, que existe eternamente en tres personas: Dios Padre. Dios Hijo y Dios Espíritu Santo
CREEMOS en la deidad de nuestro Señor Jesucristo, en su nacimiento virginal, en su vida sin pecado, en sus milagros, en su muerte vicaria y expiatoria, en su resureccíon física, en su ascención para estar a la derecha del Padre, en su futuro regreso personal a la tierra con poder y gloria para reinar durante mil años.
CREEMOS que el hombre y la mujer fueron creados buenos y justos a imagen de Dios. Sin embargo, el pecado entró en el mundo cuando el ser humano, por voluntad propia, desobedeció y llevó a la humanidad a la separación física y espiritual de Dios.
CREEMOS que solo la presiosa sangre de Cristo nos limpia de todo pecado. La salvación personal es por medio de la fe en Jesús, el arrepentimiento y la regeneración por el Espíritu Santo.
CREEMOS que la Biblia ordena que todos los creyentes se bauticen en agua por inmersión y participen de la Cena del Señor.
CREEMOS que el bautismo en el Espíritu Santo es dado a todos los creyentes que lo piden. Es una experiencia diferente y posterior al nuevo nacimiento. El bautismo en el Espíritu Santo infunde poder a los creyentes para vivir y servir a Dios y les da dones para cumplir la misión de la iglesia. El bautismo en el Espíritu Santo viene acompañado de una plenitud rebosante de Espíritu, una profunda reverencia hacia Dios, una consagración más intensa a Dios, una mayor dedicación a su obra y un amor más activo a Cristo, a su Palabra y a los perdidos.
CREEMOS que la iglesia es el cuerpo de Cristo y que tiene 4 propósitos: evangelizar al mundo, adorar a Dios, capacitar a los creyentes para el ministerio, y hacer obras de amor y compasión.
CREEMOS que la obra de Cristo en la cruz trae sanidad al cuerpo humano.
CREEMOS en la esperanza bendita: el arrebatamiento de la iglesia cuando Cristo venga.
CREEMOS en la segunda venida de Cristo, que es nuestra esperanza bendita y que incluye el arrebatamiento de la iglesia seguido del regreso visible de Cristo con Sus santos para reinar sobre la tierra durante mil años.
CREEMOS en la resurrección tanto de los salvos como de los perdidos; los primeros resucitarán a la vida eterna y los perdidos al castigo eterno
CREEMOS que Cristo está preparando los cielos nuevos y la tierra nueva para todos los que lo han aceptado, y que estos cielos nuevos y tierra nueva serán para la eternidad.